Ayer se canchondeaban en La voz de Galicia del comunicado de prensa que habían recibido de la policía nacional con respecto a las detenciones de unos tipos probablemente borrachos, probablemente puestos hasta las trancas y probablemente folloneros de profesión.
Hace tiempo Dani y yo fuimos a poner una denuncia por el robo de una cazadora (con las llaves, cartera y todas esas molestias que implica algo así). La copia que nos dieron tenía unas faltas de ortografía que producían mareos. Se trataba de dos chicos jóvenes y me sorprendió un poco. Primero porque el Word, o lo que se use, tiene un corrector ortográfico que en este caso estaba claramente desactivado. Por otro lado, he visto en el curro los test que les hacen y, en fin, tampoco son tan fáciles.
Y ahora este o esta policía nos da una muestra barroquismo informativo y convierte un absolutamente vulgar follón de impresentables en una cuestión de honor. Curioso.



