
El otro día escuché a Labordeta decir que en este país se había pasado del carro al Audi sin asimilarlo. De un extremo al otro en poco tiempo. Estos días en los que se está cuestionando el respeto y la actitud de los jóvenes en las aulas y en relación a la autoridad, pienso lo mismo. Yo estudié EGB en un colegio en el que la mayoría de las profesoras (yo sólo tuve un profesor) eran resquicios de tiempos afortunadamente pasados. A nosotros nos pegaban collejas, nos tiraban del pelo (de las patillas ¡qué dolor!), nos daban coscorrones con los anillos y los nudillos.....en fin. Todo esto por hablar, por hacer mal los problemas de mates (anda que no me cayeron bofetadas por culpa de los trenes que salían de un lado y del otro y se cruzaban en no sé que punto, bla,bla,bla....). Aquello de la letra consangre entra (en mi caso, el número)
Cuando llegamos a la 2ª Etapa, con 11 ó 12 años, no nos volvieron a pegar. Sólo recuerdo a una profe que le arreó tal bofetada a una niña que no supo los ríos o los montes (sólo recuerdo que había un mapa) que la tiró al suelo. En aquella ocasión sí hubo repercusiones, ya no estaban bien vistos estos métodos, y la profe tuvo que pedir perdón públicamente en clase por su actuación.
El caso es que aquello estaba tan normalizado que creo que a ninguno de nosotros se nos ocurría llegar a casa y contar que la profe nos había pegado por lo que pudiera pasar...Al fin y al cabo su figura era una auténtica autoridad, una institución.....
Afortunadamente en Bachillerato ya tuvimos unos profes jóvenes y con otras aspiraciones educacionales. No recuerdo malos rollos en el Instituto.Había más libertad, otro trato con los profes, pero subyacía el respeto (que ya no miedo).
Bien, estoy hablando de mi caso y el de mis compañeros en particular. Como sabéis crecí en una zona rural, alejada de modernidades, de modas, etc....Quiero decir, éste es uno de los factores que podía influir en nuestro comportamiento, no lo sé....
Y se ha pasado de un extremo a otro, de nuevo. Múgica tuvo el otro día la absurda y nostálgica ocurrencia de volver al uso del usted en las aulas. Me gustaría saber si es una metáfora o realmente se cree que hoy por hoy este tratamiento iba a solucionar algo.
El tema es complicado. Ni la sociedad, ni la tele, ni los medios ayudan. Y el respeto es un valor demasiado importante para dejarlo desaparecer. No sólo por los profesores, sino por todo el mundo, por el medioambiente, por los animales....., por uno mismo.